lunes, 24 de noviembre de 2014

Zaha: Talento, habilidad, velocidad y carácter en un mismo joven que aspira a triunfar en Old Trafford.

De origen marfileño, criado en una familia numerosa y ahora con pasaporte inglés, Wilfried Zaha llegó a Londres a los cuatro años de edad y no tardó en destacar en la práctica del fútbol. Empezó siendo un niño en el modesto Wimblendon y se convirtió en la estrella del equipo durante numerosos torneos infantiles, hasta que el Crystal Palace le incorporó a sus categorías inferiores.

El habilidoso y veloz extremo apareció en la primera plantilla del Crystal Palace en el curso 2009-2010 y desde entonces ha experimentado una sensacional progresión que le ha permitido alcanzar la Selección inglesa absoluta (debutó el pasado 14 de noviembre) y captar el interés de los equipos más grandes de Europa.

En el Crystal Palace, cuando aún alternaba la titularidad con la suplencia, dejó detalles de su enorme potencial como preludio a la campaña de su explosión. Su momento de explosión llegaría la temporada pasada (2012/13), siendo un año inolvidable para él. Zaha hizo grandes progresos con el Crystal Palace en el Campeonato Inglés Liga, anotando 8 goles y dando 10 asistencias. No sólo se convirtió en el referente indiscutible del conjunto londinense, sino que llamó la atención de media Premier League cuando lideró a su equipo hasta las semifinales de la Carling Cup. Por el camino dejó una auténtica exhibición en Old Trafford (su actual casa), en los cuartos de final de la competición, que encandiló a Sir Alex Ferguson. Por si todo esto fuera poco, fue nombrado mejor jugador joven del año e internacional sub-21, siendo citado por Hodgson para estrenarse con la selección absoluta inglesa. 

Lo que seguramente no se imaginaba Zaha era que una de las grandes estrellas mundiales como Didier Drogba iba a llamarle para intentar convencerle de que se decidiese por defender los colores de Costa de Marfil en la Copa África. Pero Zaha se decantó finalmente por defender los colores de Inglaterra. 

Si hay algún pero que ponerle a esta futura estrella es que no conoce la palabra humildad. Con comentarios como “Nunca he visto a un jugador y he pensado que sea mejor que yo, a menos que se trate de Cristiano Ronaldo o Lionel Messi, a los que tampoco me siento inferior” o “Quiero enfrentarme a defensores que verdaderamente me pongan a prueba”, dichos a finales del año 2012, Wilfried demuestra no tener los pies completamente en el suelo y al mismo tiempo una confianza ciega en sí mismo.

En enero de 2013, el Manchester United acordaba con el Crystal Palace su fichaje y su permanencia en la entidad de Londres hasta el final de la pasada campaña. El traspaso se cerraría por una cantidad cercana a los 12 millones de euros, en la que fue, sin lugar a dudas, una dura negociación, ya que muchísimos otros clubes se interesaron también en este habilidoso extremo. Finalmente la puja quedó abierta entre el Arsenal y el Manchester United, que fueron los que más interés mostraron por él; y el jugador se decantaría al final por el Manchester United y de ese modo estamparía su firma con los “diablos rojos”. Este año estará en el primer equipo del Manchester United y tendrá que intentar hacerse un hueco y un nombre entre tantas estrellas.     

Zaha es un extremo descarado y vertical de los que ya no abundan. Con sus excelentes y eléctricas actuaciones por la banda ha contribuido al más que ansiado ascenso a la Premier de un clásico del fútbol inglés como el Crystal Palace. Zaha es pura verticalidad y habilidad. Otra de sus características fundamentales es su agilidad mental unida a su capacidad de improvisación y a un amplísimo repertorio de fintas y regates. El propio futbolista dijo: “No elijo los regates, simplemente suceden”. Y es que cuando la posesión del balón pasa por sus botas, se crea una irremediable sensación de peligro tanto en los rivales como en los espectadores.

Aún con margen de mejora en la orientación de sus controles por un mejorable posicionamiento de su cuerpo en el momento de la recepción, cuando encara con el balón controlado es totalmente imprevisible por su amplio catálogo de recursos para el desborde. No confía demasiado en su pierna izquierda pero aún así está capacitado para salir por ambos flancos tras zafarse de su par.

En mi opinión lo que más llama la atención de este jugador es su increíble superioridad física. Es un portento físico dotado de una aplastante arrancada y de una velocidad endiablada, que además se atreve a hacer cosas fuera de lo común con la pelota. En las galopadas demuestra que prácticamente no tiene rival, realizando espectaculares cambios de ritmo en los que demuestra que sus condiciones atléticas le dan cierta superioridad física. Donde es imparable es en los contraataques. Si le das espacios estás perdido, ya que ahí es cuando exprime al máximo su habilidad, abriendo el campo y recibiendo cerca de la línea de cal, para luego meterse hacia adentro con atrevimiento y descaro. Entiende el juego como un constante desafío al rival, siendo un apasionado del duelo individual, en el que siempre enseña el cuero e invita a su marcador a arrebatárselo para terminar alejándole de su alcance con un rápido movimiento de piernas.

Tiene una confianza ciega en sí mismo y en sus regates, aunque a veces peca un poco de individualista. A sus sensacionales regates, Zaha también suma un buen disparo desde media distancia que le permite aportar en el aspecto anotador, un apartado de su juego en el que aún no ha explotado todo su potencial. Zaha también es un jugador polivalente, ya que ofrece un alto rendimiento en cualquiera de las bandas e incluso como delantero; pero la libertad que le otorga partir desde el flanco izquierdo le permite marcar diferencias. 

Le gusta jugar a pierna cambiada para crear peligrosas diagonales hacia posiciones interiores realizando fintas y sorteando contrarios a medida que se acerca al área, generando incertidumbre en los defensores y espacios para sus compañeros de ataque. Es un jugador capaz de ganar la línea de fondo con facilidad y de sacar partido a su golpeo enviando balones al punto de penalti. Cierto es que se trata de un jugador anárquico y excepcional a partes iguales; y por ello dependerá mucho de la madurez que demuestre las oportunidades que le den este año. 



viernes, 21 de noviembre de 2014

Robert Jarni, “la zurda de oro”

Aquellos que hayan seguido el fútbol de los noventa no podrán olvidar al mítico futbolista croata Robert Jarni, así como tampoco podrán olvidar su excelente golpeo de balón con sus zurdazos prodigiosos. Jarni es un viejo conocido de la Primera y Segunda División española, ya que ha militado en el Real Betis Balompié, en el Real Madrid y en la Unión Deportiva Las Palmas.

Sin lugar a dudas en el equipo que más despuntó fue en el Betis. En el cuadro verdiblanco se convirtió en todo un ídolo para la afición, que disfrutaba cada domingo con sus subidas por la banda y con su fortísimo y ajustado golpeo de balón. Jarni empezó jugando como lateral izquierdo, que era su posición natural; aunque al ser un jugador versátil también podía actuar como interior/extremo izquierdo e incluso llegó a jugar como centrocampista en varios partidos. 

Destacaba principalmente por su espíritu de lucha y por no parar de correr durante los 90 minutos de partido con continuas y constantes cabalgadas por la banda. Jarni era todo un pulmón dentro del campo, que se sacrificaba y luchaba por su equipo hasta el final del encuentro. Sin embargo su principal cualidad, por encima de su constante trabajo, era su golpeo de balón tan especial, que le hizo convertirse en un lateral goleador y acaparar el interés de varios clubes importantes.

Robert Jarni nació en Cakovec (Croacia) en el año 1968. Empezó su carrera futbolística en el NK Cakovec, equipo de su ciudad natal, para en 1985 ser fichado por uno de los grandes croatas, el Hajduk Split. En el Hajduk Split disputó casi todos los minutos posibles durante cinco años, demostrando con creces su capacitad goleadora y sus cualidades sobresalientes.

Tras haber despuntado en la liga croata, Jarni ficharía por el Bari italiano en 1991; para dos años después dar un nuevo salto de calidad tras fichar por el mítico Torino, también de la Serie A italiana. Sus excelentes partidos con el Torino llamaron la atención del otro gran equipo de la ciudad, la Juventus de Turín, que se haría con sus servicios en 1993. Sin embargo, en la Juventus, Jarni no gozaría de muchos minutos, por lo que en 1995 aceptaría la oferta del Real Betis Balompié.

El Betis fue, sin lugar a dudas, el equipo de su vida. En el conjunto sevillano disputaría sus mejores años como futbolista, adelantando su posición y llegando a jugar tanto de extremo izquierda como de extremo derecha, y convirtiéndose en un auténtico quebradero de cabeza para las defensas rivales. Fue su mejor etapa como futbolista, donde pasó tres brillantes temporadas en las que disputó 98 partidos, anotando 20 goles (muchos de ellos como lateral). Jarni era todo un ídolo para la afición bética; hasta tal punto que el número “17”, que era su dorsal en el Betis, se convirtió en un símbolo para el beticismo. Y ésta es la razón por la que jugadores como Joaquín (ahora en la Fiorentina) escogieran el dorsal 17 en honor a Robert Jarni.

Después de tres magníficas temporadas en el Betis al máximo nivel, y tras despuntar con la selección croata en el Mundial de Francia de 1998, realizando sobresalientes actuaciones, Robert Jarni acaparó el interés del Real Madrid, que se haría con sus servicios ese mismo año tras una polémica operación. El equipo inglés del Coventry City (donde Jarni estaba cedido) había comprado a Jarni por 2,6 millones, pero ese mismo verano recalaría en el Real Madrid por 3,4 millones ante la sospecha de que todo se había llevado a cabo por la negativa del Betis de vender al jugador croata a uno de sus mayores rivales de la liga española.

En el Real Madrid solamente estaría una temporada, la 98/99, en la que disputaría varios encuentros a pesar de la dura competencia que tenía en su posición con uno de los mejores jugadores de la historia como Roberto Carlos. Tras esa temporada en el Real Madrid, Jarni ficharía por la Unión Deportiva Las Palmas, de la Segunda División española, con la que lograría ascender a primera División. En su segunda temporada en el conjunto canario apenas jugó, y se marcharía en el año 2001 al Panathinaikos griego, que sería su último equipo tras retirarse en él a la edad de 33 años, después de caer eliminado con su selección en el Mundial de Corea y Japón del año 2002.

Desde ese año y hasta el 2008, Jarni jugó al fútbol sala en el MNK Split, donde jugaría seis temporadas demostrando que aún tenía mucho fútbol que ofrecer e incluso llegando a jugar con la selección croata de fútbol sala en dos ocasiones y llegando a disputar la UEFA FutSal, en la que se proclamaría subcampeón. Además, Jarni también siguió vinculado al fútbol como segundo entrenador del Hajduk Split en 2006, pasando a ser el primer entrenador en el año 2007. Como entrenador no llegó a triunfar y tanto con el Hajduk Split, como posteriormente con el Istra 1961 fue despedido tras no cumplir con los objetivos marcados.

Como curiosidad hay que decir que Jarni se retiró como el jugador de la selección de Croacia con más participaciones de todos los tiempos, siendo convocado en 81 ocasiones. Además, Jarni ha sido uno de los poquísimos jugadores que han representado a dos combinados nacionales, ya que llegó a jugar con la exinta Yugoslavia en 1990, para posteriormente hacer historia con Croacia disputando la Eurocopa de 1996, el Mundial de Francia de 1998 y el Mundial de Corea y Japón del año 2002.